Metamorfosis de una ciudad: Bogotá en
la lente de Paul Beer.
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Metamorfosis de una ciudad: Bogotá en la lente
de Paul Beer.
1950-1970
Las fotografías registran el proceso de metamorfosis
del paisaje urbano de Bogotá. Contratado por firmas
de arquitectos e ingenieros, Paul Beer registró la
construcción de un gran número de obras que
comenzaron a consolidar una nueva imagen urbana, entre 1950
y 1970.
En el año 2003, el Museo de Bogotá adquirió
parte de la colección del fotógrafo alemán
Paul Beer (1904-1979). Este fondo, conformado por 850 ampliaciones
fotográficas originales, es uno de los más
importantes para reconstruir algunos aspectos de la historia
contemporánea de Bogotá.

"LOS AÑOS DORADOS" Y PAUL BEER
El periodo en el que se desarrolla la labor de Paul Beer
coincide con el que, a escala global, algunos historiadores
han denominado "los años dorados" (1950-1973).
Una edad de oro que, desde el fin de la Segunda Guerra
Mundial -e inicio de la "guerra fría"-
hasta la crisis del petróleo de la década
de 1970, se caracterizó por los cambios extraordinarios,
sin precedentes en su magnitud, que experimentó la
economía mundial en su conjunto.
Para dar lugar a estos cambios Bogotá, así
como otros centros urbanos de América Latina, experimentó
una transformación radical que se tradujo en el proceso
de modernización de su infraestructura física,
la aceleración de la industrialización y la
urbanización formal e informal.
Las fotografías de Paul Beer registran este proceso
de metamorfosis del paisaje urbano de Bogotá. Contratado
por firmas de arquitectos e ingenieros, Paul Beer registró
la construcción de un gran número de obras
que comenzaron a consolidar una nueva imagen urbana.

LA CIUDAD MASIFICADA
En 1951, Bogotá tenía 715.150 habitantes.
En 1973, poco más de dos décadas después,
su población era de 2.645.993 habitantes. (Fuente:
DANE)
A escala global, el campo se vació para llenar las
ciudades y el mundo de la segunda mitad del siglo XX se
urbanizó como nunca. En este período se conformaron
las aglomeraciones más gigantescas del planeta. En
1950, en la mayoría de países de América
Latina, la población campesina constituía
en promedio la mitad de la población activa. En 1973,
en Colombia, este porcentaje se había reducido aproximadamente
a la mitad.
Como destacan algunos historiadores, la violencia desatada
en la década de 1940 no fue la única causa
de la migración rural hacia las principales ciudades.
Mayores ofertas de trabajo y mejores condiciones de vivienda,
así como el mejoramiento de las infraestructuras
y los servicios públicos hacían de Bogotá
un destino atractivo para miles de personas que vivían
en otras regiones del país.
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"Metamorfosis de una ciudad: Bogotá
en la lente de Paul Beer", es una antología
de esta colección referida a algunos aspectos del
proceso de modernización de Bogotá entre
1950 y 1970, que presentarán el Instituto de Cultura
y Turismo y el Museo de Bogotá, a partir del 9
de junio en el Archivo de Bogotá ( Cra 5#5-75).
Entrada libre.
¿QUIÉN ERA PAUL BEER?
"PAUL BEER nació en Regensburg
(Alemania) en la región de Baviera el 31 de diciembre
de 1904. Beer llegó a Colombia alrededor de 1929,
impulsado por el espíritu aventurero de los inmigrantes
europeos de la época y por la crisis económica
que vivía Alemania.
Hacia 1930 fijó su residencia en
Bogotá. Más tarde realizó dos viajes
a Vichada y Guanía, donde realizó sus primeras
fotografías de los indígenas guahibos, que
constituyen un valioso material antropológico y
geográfico.
Hacia 1948 abre su laboratorio fotográfico
FOTOINDUSTRIAL PAUL BEER, en el centro de Bogotá,
especializando su labor en el ramo de la fotografía
arquitectónica, industrial y publicitaria.
A partir de 1950 es contratado por las principales
firmas de ingenieros y arquitectos de la época,
como Cuellar Serrano Gómez, Esguerra Sáenz
y Samper, Carlos Martínez, Pizano, Pladilla y Caro,
Vicente Nasi, Bruno Violi y Guillermo Bermudez, entre
otros.
Paul Beer falleció en Bogotá
el 21 de diciembre de 1979, dejando un legado fotográfico
de gran interés para reconstruir la memoria visual
de la ciudad." Extracto biográfico realizado
por Alejandro Beer.

UNA CIUDAD EN TRANSFORMACIÓN BOGOTÁ:
1950-1970
La industrialización, la acumulación
de capital, la inmigración rural, entre otras,
fueron algunas de las fuerzas que contribuyeron con mayor
empuje, durante la segunda mitad del siglo XX, a configurar
la nueva imagen de la ciudad.
Los nuevos centros financieros que surgieron
como satélites del centro tradicional, los barrios
de vivienda masiva en serie, los sectores industriales
de grandes fábricas, las torres de oficinas y de
vivienda, la apertura de avenidas, siguieron como consecuencias
lógicas de adaptación y desenvolvimiento
a las nuevas condiciones que se le planteaban a la ciudad
de entonces.

ESCALAR LOS CIELOS
Del mismo modo que en otras ciudades del
mundo, los procesos de aglomeración urbana de la
segunda mitad del siglo XX dieron lugar a la aparición
de una nueva marca arquetípica sobre el paisaje
urbano de Bogotá: Los edificios en altura, alargadas
cajas rectangulares apuntando hacia lo alto.
Diversos factores como la expansión
del área edificada y la aparición de la
bonanza cafetera estimularon la valorización de
los terrenos en algunas zonas de la ciudad, principalmente
en el centro. Esto dio lugar a una intensificación
de las construcciones en altura que transformarían
radicalmente la fisonomía de la ciudad. Fue así
como en 1958 apareció en el paisaje urbano el prisma
de 22 pisos del Edificio del Banco de Bogotá, pocos
años más tarde en 1963 fue superado por
el edificio Bavaria de 29 pisos de altura, en 1970 se
terminó de construir la torre de Seguros Tequendama
de 38 pisos de altura, un año antes se había
construido la torre del Edificio de Avianca de 41 pisos
de altura en pleno centro de la ciudad, en 1977 se terminó
la Torre del Centro de Comercio Internacional de 50 pisos
de altura.
Todas estas edificaciones se convirtieron,
a su modo, en nuevos símbolos de la sociedad moderna
y de las fuerzas económicas que la impulsaban.
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NUEVAS CENTRALIDADES
A partir de la década de 1950 surgieron en otras partes
de la ciudad nuevos centros o polos de actividad que concentraron,
progresivamente, las funciones económicas y administrativas
que el centro tradicional no estaba en capacidad de albergar.
Aunque éste mantuvo buena parte de sus funciones político-administrativas,
desde este momento se convirtió en uno más de los
centros especializados a partir de los cuales se rigieron las
nuevas dinámicas urbanas.
Como parte de este proceso surgieron centros económicos,
de abasto y administrativos que se consolidaron en sectores urbanos
hoy reconocibles en el Centro Internacional Tequendama, Paloquemao
y el CAN (Centro Administrativo Nacional).
"AL LADO DEL RESPLANDOR, LOS ESCOMBROS, LAS RUINAS..."
La radical transformación urbana experimentada en ciudades
como Bogotá también fue el resultado más
o menos consciente de una nueva visión o utopía
urbanística. En la década de 1950, aún resonaban
con fuerza los conceptos de ciudad a-histórica promulgados
por algunos miembros destacados de la arquitectura y el urbanismo
modernos, como el mismo Le Corbusier, que proponían arrasar
con los barrios viejos de las ciudades para, en su lugar, reemplazarlos
por rascacielos estandarizados, sin conservar prácticamente
nada...
¿TABULA RASA DEL PASADO?
La destrucción no es un fenómeno moderno. Ninguna
ciudad ha permanecido intacta o inmutable. Lo específico
de los tiempos modernos, por encima de todo, es que el ritmo de
destrucción se ha acelerado para dar paso a nuevos desarrollos
que respondan a necesidades actuales. De esta manera los paisajes
urbanos se transmutan con gran rapidez con la desaparición
o modificación de calles, edificios y la construcción
de otros nuevos.
Como reacción contra esta creciente fugacidad del entorno
urbano, cada vez es mayor el deseo de conservación a ultranza
derivado en parte de la conciencia que acarrea la destrucción
del patrimonio y en parte de un sentimiento reaccionario de nostalgia.
Lo importante, de alguna manera es entender que la noción
de patrimonio cultural de las ciudades se define constantemente
y, a veces, en oposición a los procesos de urbanización
dominantes.
El debate sobre la conservación de la ciudad antigua y
la construcción de la ciudad del presente oscila actualmente
entre posiciones menos extremas y con criterios más claros
que entienden que heredar es también transformar, y que
transformar requiere, antes que nada, conocer.
COLOMBIA, CONTRIBUCIÓN DE LA MODERNIDAD
Como complemento a la exposición "Metamorfosis de
una ciudad" se ha acogido la muestra "Colombia, contribución
a la modernidad", producida por investigadores colombianos
e italianos con el apoyo de la Universitat Politécnica
de Catalunya. Una muestra que centra su atención sobre
un período crucial de la historia de la arquitectura en
Colombia entre 1940 y 1970.

Tomado de www.culturayturismo.com
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